La piel de algunas especies de ballenas responde a los rayos ultravioleta (UV) volviéndose más oscura, de la misma manera en que los humanos se broncean.

Los estudios realizados con estas ballenas muestran la interacción de sistemas que se puede seguir examinando en humanos, y eso tiene implicaciones para tratamientos antienvejecimiento y contra el cáncer de piel.
Recordemos que:
- El sol acelera el proceso de envejecimiento de la piel.
- La luz del sol es el factor más importante del envejecimiento de la piel.
- La exposición prolongada al sol durante años provoca repercusiones como el envejecimiento prematuro de la piel. Aparecen numerosas arrugas, profundas y marcadas, las manchas marrones se multiplican y la piel se vuelve menos flexible.
- La piel se seca y se deshidrata.
De esta manera las células producen menos melanina, colágeno y elastina. Esto acentúa el proceso de envejecimiento fisiológico.
Por este motivo, es necesario como parte del autocuidado del adulto mayor, usar cremas para la protección de rayos solares.
Fuente: El Comercio













